En 2001, dos investigadores analizan la relación entre desempleo y suicidio en 4 países:
Su conclusión es que el incremento o disminución del desempleo es un predictor del aumento o disminución en los suicidios. El mayor valor añadido de esta investigación es que los datos de Reino Unido y Estados Unidos alcanzan periodos de un siglo, lo que aporta consistencia a esta conclusión.